El misterioso formato RAW

Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0

En este post he decidido hablar sobre el formato de imagen RAW, un formato desconocido para mi hasta hace poco y que, aunque a primera impresión no parezca estar muy relacionado con el diseño web, como ya veréis es importante conocerlo.

El formato RAW, en inglés crudo, permite almacenar toda la información captada por el sensor de la cámara sin que sufra modificación ni compresión alguna. El formato RAW no es nada novedoso, todas las cámaras captan la información en este formato. El problema es que la mayoría de ellas, al capturar una imagen, aplican una serie de ajustes de saturación, tono, temperatura de color, contraste y nitidez de manera automática y comprimen y almacenan la imagen en formato JPG o TIFF, de forma que estos valores no se puedan modificar ni se pueda recuperar la imagen inicial.

Si almacenamos las imágenes que tomamos en formato RAW, tenemos un negativo digital con toda la información que el sensor de nuestra cámara puede captar y que podemos editar a posteriori manteniendo siempre intacto el archivo inicial. Lo que hacemos al editar una imagen en formato RAW es guardar un archivo “sidecar” al archivo original con la información de los parámetros de retoque que hemos modificado. Por lo tanto, siempre podemos guardar el archivo original y los diferentes archivos sidecar que creemos (imagen en b/n, imagen contratada…)

También es importante decir que no todo son ventajas. A continuación, voy a valorar las ventajas e inconvenientes del formato RAW.

VENTAJAS:

  • Al almacenar en RAW no se pierde calidad en la imagen a diferencia de la compresión que sufre el JPG. El formato RAW utiliza hasta 16 bits por canal frente a los 8 bits por canal del JPG. Esto permite obtener una gama tonal mucho más amplia.
  • Podemos modificar los ajustes de la imagen a posteriori. Al almacenar una imagen en JPG, el software de nuestra cámara aplica una serie de ajustes de forma automática que pueden estar bastante alejados de la realidad y que son difíciles de corregir a posteriori. Con el formato RAW, nosotros mismos podemos aplicar los ajustes que nos parezcan necesarios.
  • Una de las mayores ventajas del RAW es que gracias a la amplia gama tonal de la imagen que conseguimos, podemos corregir fácilmente la exposición de las fotografías aclarando las que están subexpuestas o recuperando el detalle de las que están sobreexpuestas.
  • La mayoría de aplicaciones de procesado de RAW permiten reducir de forma importante  el nivel de ruido de una imagen.
  • Otra de las ventajas es que los programas de procesado de RAW permiten guardar los ajustes realizados a una imagen para poderlos aplicar de forma automática a cualquier otra. Esto resulta verdaderamente útil cuando tenemos una serie de fotografías realizadas bajo las mismas condiciones. 
  • Por último, otra de las ventajas es que cuando retocamos una imagen en RAW podemos guardar el resultado en TIFF o JPG, pero siempre tendremos el archivo original por si queremos modificar los retoques en un futuro.

INCONVENIENTES:

  • Los archivos en RAW como contienen toda la información sin compresión ocupan mucho más espacio que el JPG. Esto afecta al número de fotografías que podemos almacenar en una tarjeta de memoria y a la velocidad y número de disparos que podemos realizar en ráfaga, ya que a la hora de almacenar las imágenes la cámara necesita un poco más de tiempo.
  • El resultado al almacenar un JPG es inmediato. La imagen guardada en JPG o TIFF ya está lista para ser colgada en Internet o para ser impresa. En cambio, el RAW necesita ser procesado. Por este motivo, si necesitas rapidez el formato RAW no es el más adecuado.
  • Por último, uno de los mayores problemas del formato RAW es que actualmente cada marca tiene su propio formato RAW incompatible con todos los demás y esto hace que los programas de procesado de RAW se tengan que estar actualizando constantemente para adaptarse a las nuevas extensiones que surgen.

raw-vs-jpg

 

Respecto a los programas de procesado de RAW que he comentado, existen varios. El más popular es Adobe Camera Raw y uno de los mejores criticados Capture One. Además de los que cada modelo de cámara ofrece.

Por último, sólo me queda relacionar este formato con el diseño web. A priori, si necesitamos una imagen para la web es absurdo pedir que el fotógrafo nos la suministre en formato RAW, porque tendrá una calidad demasiado grande e innecesaria para el soporte web. Pero si el cliente debe de encargar imágenes para un catálogo, por ejemplo, y que luego se van a utilizar en la web, sí que nos puede interesar que éstas se almacenen desde un principio en RAW para utilizarlas en el catálogo y utilizar ese mismo RAW para retocar las imágenes y almacenarlas en un formato adecuado para la web. Por este motivo, es importante tener consciencia de la existencia de este formato y, nunca está de más, saber utilizar alguno de los programas de procesado.

Tweet about this on Twitter0Share on Facebook0Share on Google+0Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0
<< Post Anterior
Post Siguiente >>

Leave A Response

* Denotes Required Field