Podríamos hacer todo un debate sobre cómo elegir un color adecuado para nuestra web. Existen muchas opiniones diferentes sobre qué colores utilizar pero está claro que la experiencia nos demuestra que no todos funcionan igual y que cada color tiene una función distinta dependiendo de donde se encuentre.
Si observamos alguna web detalladamente, notamos que el color se puede usar para atraer al usuario y rodearle de un ambiente agradable donde quedarse un buen rato navegando, por ese motivo escogemos un color de fondo (fig.1) que no sea estresante ni provocador más bien un color neutro incluyendo el blanco. Muchos profesionales utilizan colores de fondo muy “chillones” porque se cree que así llaman más la atención, pero el abuso de un color estridente puede provocar que el usuario no se encuentre cómodo y abandone más rápidamente nuestra web.
La segunda nota de color la encontramos para crear una jerarquía visual donde se ordena el contenido de la web para facilitar su lectura. En este momento es cuando podemos hacer intervenir un color más fuerte (fig.2). Es aconsejable que este segundo color provenga de la misma gama cromática que el primero ya que tiene que resaltar algunos aspectos importantes de la web sin causar excesiva atención. Lo usaremos para los menús desplegables, títulos importantes, mensajes y el footer.
Por último introduciremos el tercer color (fig.3), este tiene que ser el más agresivo de todos. Los más frecuentes son el amarillo el naranja y el rojo. Este color tiene la misión de resaltar el objetivo más importante de la web; potenciar el número de teléfono, el apartado de contactar, un formulario e incluso algún mensaje significativo.
No es aconsejable usar más de tres colores en el diseño de una web. Cuando encontramos diseños con demasiadas gamas cromáticas, el internauta interpreta la web de forma caótica y no diferencia bien lo que es más importante y lo que no. También es importante que el conjunto de la web se vea bien ligada y contundente para ello usar tres colores tiene que ser más que suficiente.
Recordad siempre que un buen diseño tiene que ser sencillo y ágil.
Cuando entramos en una web, lo primero que salta a la vista es la parte y estructura del diseño que hay en la página. Sin un orden común en el cual no nos basemos en la importancia que tiene el ser ordenado y limpio, olvidémonos de empezar a pensar en cómo será esa web que queremos crear y desarrollar.
El diseñador ha de tener siempre en mente que el usuario no tiene que buscar dónde ir a cualquier contenido que contenga nuestra web, lo ha de ver a simple vista, cuanto más le facilitemos lo que al usuario le interese ver, nos asegurará más su interés por la sencillez la cual visionará nuestro portal.
Es importante que podamos observar bien los títulos, textos, fotografías, facilitarnos la lectura y sacar el máximo provecho a lo que queremos informar o decir sobre nuestro contenido, también es importante tener la noción y el conocimiento para guiar a nuestro usuario y ayudarle a una navegación cómoda por nuestra web, resaltar lo importante que hay en ella y convencerle de la calidad del contenido.
La esencia, la frescura de nuestra página es muy importante a la hora de atraer a los clientes, si les inspira confianza y se sienten cómodos navegando en ella, tendremos la certeza de que volverán a visitarnos.
Si vendemos algún producto sea cual sea su categoría, buscaremos la forma en que nuestro cliente le atraiga lo que está viendo y asegurar que muestra un cierto interés por aquello que anunciamos.
Cuanto más atractiva sea, mejor nos sentiremos nosotros mismos con nuestro trabajo y mejor haremos sentir a nuestro cliente.
No me considero una adicta a las compras, más bien al contrario. Me aterran las colas en los probadores, las colas para pagar, las colas… por eso creo que me hice adicta a las compras online.
Cada vez son más los productos y servicios que se pueden comprar por internet. No me mal interpretéis, me gusta salir a la calle y relacionarme socialmente, pero desde que he descubierto que puedo hacer la compra de la semana a las once de la noche, mientras veo la peli de turno, me he dado cuenta del tiempo que he perdido haciendo “colas”.
En internet, podemos comprar prácticamente de todo, sea lo que sea o proceda de donde proceda. También tenemos más posibilidades de comparar precios, modelos, marcas, tiendas,… y un largo etcétera.
Y NO!! No soy una pizpireta que se fía de cualquier tienda online. Cuando compro online es porque realmente confío en esa web. Quizás ese sea el debate abierto más extendido entre aquellos que todavía no se atreven a la compra online, la desconfianza. Confieso que la primera vez que tuve que dar mi número de tarjeta, tuve un momento de indecisión. Lo cierto es que de eso ya hace bastante tiempo y hasta ahora no puedo decir que haya tenido ninguna mala experiencia al respecto.
La confianza es algo que una tienda online se puede ganar “fácilmente”, sólo tiene que seguir unos sencillos pasos.
¿Qué da confianza? El primer punto indispensable para dar confianza al cliente potencial es la reputación. Es decir, la antigüedad en la red, la transparencia en cuanto a datos de contacto, política de privacidad, la presencia previa en medios convencionales, la opinión de los usuarios, … todo lo que haga que el cliente se diga “Sé dónde estoy”, “Sé que en cualquier momento puedo contactar con ellos”… vamos que, ¡Sabe dónde vives!.
La información. No sólo sobre la empresa, también sobre el producto/ servicio que se expone a la venta. Información técnica, imágenes, videos de uso, las experiencias y valoraciones de otros usuarios sobre este producto/servicio, sus preguntas y las respuestas del proveedor. Igual de importante es la información que facilites sobre la política de devolución, forma de pago,…
Es muy recomendable dar un valor añadido con la información referente al sector. Si por ejemplo vendes muebles online, no está demás dar recomendaciones sobre decoración, iluminación,… Si reservas casas rurales, tener información del tiempo que hará en la zona, es muy útil para el cliente que quiere reservar.
Las facilidades. Cuando hablo de facilidad, me refiero a varios tipos de facilidades: Facilidad en la navegación. Encontrar el producto con facilidad. Poder realizar la compra con facilidad. Acceso a toda la información fácilmente. Dar facilidades a la hora de realizar un posible cambio del producto o servicio. Es decir, todo aquello que dé al cliente facilidad para confiar en el entorno (tu web) en donde va a realizar la compra.
Fidelización: Recuerda que el cliente quiere sentirse único y especial, por eso no está demás que le demos un trato personalizado, recordándole el registro cada vez que entre o incluso conociendo sus hábitos de consumo. Combínalo con premios a la fidelidad, por ejemplo, obsequiándole con promociones exclusivas (descuentos, vales regalo,…). Seguro que tu cliente te lo agradece no sólo con su fidelidad, también te ayudará a mejorar tu reputación al propagar por la red su experiencia positiva en tu página.
Muchas veces debido al gran volumen de páginas que llega a tener nuestra web ya sea por la cantidad de contenido y/o los diferentes productos que vamos añadiendo, nos planteamos la opción de introducir un buscador interno que facilite la experiencia al usuario. No nos podemos permitir el lujo de hacer perder el tiempo al visitante, ya que si algo nos ha quedado claro en este medio, es que cuantos menos pasos intermedios existan hasta llegar a la conversión, mayores serán las probabilidades de que esta finalice con éxito. Es por esto que hoy quiero explicaros una opción de buscador interno que nos ofrece Google: Google Site Search.
Si tuviera que destacar algunas de las ventajas de Google Site Search con respecto a crear un buscador interno por nuestra cuenta serían:
Ahorro de tiempo + esfuerzo =Dinero
Una mejor indexación por parte de Google de todas las páginas de nuestro site (muy importante de cara al SEO).
Múltiples funcionalidades y complementos: personalización del buscador, buscador por sinónimos y palabras relacionadas, personalización de la fecha (mostrar primero los mas recientes), elegir si queremos o no que aparezcan enlaces patrocinados, informes sobre búsquedas que han realizado los usuarios…etc.
Vamos a realizar un pequeño ejemplo de lo que sería realizar un buscador interno la web de Canal IP.
Primero de todo empezamos a configurarlo desde la página de Google Site Search, desde donde vamos a dar un nombre al buscador y vamos a decir a google que parte de mi web quiero que me muestre en los resultados de búsqueda, en este caso sería toda la web de canal IP.
Una vez hecho esto, vamos al paso dos para probar como funcionaría el buscador y observamos que al introducir el termino “Twitter”, nos aparecen los resultados que se mostrarían al usuario .
¿Interesante verdad? Despues de esto, solo nos quedaría comprarlo y personalizarlo con colores, anuncios, tamaños mas adecuados para el diseño de nuestra web. Para ello, se copia el código generado y se pega en el lugar que queremos que aparezca de nuestro site.
El coste de este buscador es anual y depende del volumen de visitas de la página web:
Número de páginas web
Límite de consultas de búsqueda (anual)
Precio (anual)
Más de 1.000
250.000
100 USD
1.001 – 5.000
250.000
250 USD
5.001 – 25.000
500.000
750 USD
25.001 - 100.000
500.000
2.000 USD
100.000 +
500.000 +
Póngase en contacto con un representante de ventas (en inglés)
Algunos ejemplos de páginas que ya lo tienen incluído: